La desesperanza creativa

¿Qué es la desesperanza creativa?

La desesperanza creativa es una estrategia que se utiliza en Terapia de Aceptación y Compromiso.

Desesperanza” significa que hay algo de lo que hemos perdido la esperanza. Cuando una persona lleva un tiempo suficiente sufriendo por algo, llevará tiempo también intentando eliminar su malestar. Seguro que lo ha intentado de muchas formas, con más o menos fuerza, ganas o energía, pero si el sufrimiento continúa, está claro que algo no se está haciendo bien. Y es aquí donde la persona comienza a desesperanzarse.

Esto no significa que la persona tiene que perder la esperanza de volver a ser feliz. Ante lo que hay que desesperanzarse no es ante la vida o ante uno mismo, si no ante las estrategias que se llevan utilizando tanto tiempo sin conseguir éxito.

Esto no es tarea fácil ya que conlleva soltar las armas, dejar de luchar y permitirse sentir esa desesperanza, echar la vista atrás y ver que lo único que se sabe hacer no funciona. Sin lugar a dudas, es un proceso doloroso.

¿Para qué sirve?

Es una paradoja que aceptar el sentimiento de desesperanza permita ver y sentir qué es lo que no sirve, que esto provoque dolor, pero que a su vez sea lo más esclarecedor y esperanzador que exista. Y de ahí que sea creativa, ya que, una vez que se bajan las armas y se deja de hacer lo que no ha servido hasta ahora, surge la posibilidad de hacer algo nuevo, algo diferente, quizás algo que nunca uno se pudo imaginar. Esta desesperanza puede actuar como un impulso, una nueva oportunidad para relacionarse con el mundo de otra forma.

Quizás pueda entenderse mejor con la siguiente metáfora:

 “¿Qué pasaría si cayeras en arenas movedizas? Seguro que lo que más deseas es salir de ahí y entonces empiezas a luchar y a patalear intentando escapar de las arenas. El problema es que cuanto más lo intentas más te hundes. Y entonces lo intentas también con los brazos, pero el resultado es el mismo, terminas agotado y angustiado, y continúas hundiéndote. Ocurre que, al caer en arenas movedizas, los intentos de salir son lo peor que se puede hacer. La vía para sobrevivir consiste justamente en hacer lo contrario, algo que quizás nunca se te ocurriría hacer, es decir, quedarte quieto. Bajar los brazos, estirar tu cuerpo y entrar en contacto pleno con la arena, dejando de luchar contra ella. De esta forma tu cuerpo consigue flotar hacia la superficie. Este es el truco. Los instintos te ordenan luchar y patalear, pero actuando de ese modo, terminarás ahogándote.”

Por lo tanto, permitirse experimentar la desesperanza creativa nos ayuda a parar, tomar distancia, intentar algo diferente, por muy loco que parezca, y sobrevivir… Aunque es importante recalcar que ante una situación así es conveniente tener la ayuda de un profesional.

“…recuerda los momentos en los que tu convencimiento de que aquella situación carecía de todo sentido fue lo que permitió vivirla libre, intensamente, y aprender de la experiencia…” Ludwing Wittgenstein.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.