Es momento de cambiar…

En nuestra sociedad nos sentimos obligados a sentirnos bien, a ser felices y a evitar el malestar o sufrimiento porque éste se considera algo anormal, negativo o inapropiado para tener una vida plena, sana y valiosa. Pero esta idea de “salud emocional” puede ser más perjudicial que beneficiosa en el momento en el que empezamos a dirigir nuestra vida a la eliminación dicho sufrimiento, ya que dejamos de dirigirnos hacia lo que realmente es valioso para nosotros.

¿Cómo sé si es mi momento para hacer terapia?

Puede que empezar un proceso terapéutico sea buena idea si:

· Estás atravesando por un momento complicado en tu vida.

· Detectas que el malestar se intensifica más cada día, hasta tal punto que llega a interferir en tu vida diaria.

· El sufrimiento ocupa la mayor parte de tu tiempo y energía.

· Te sientes desconectado de actividades que antes disfrutabas

· Sientes que no tienes fuerza o recursos para afrontar la problemática por ti mismo.

· Aparecen con frecuencia pensamientos recurrentes u obsesivos que no consigues sacar de la cabeza.

· Tu vida no está siendo como te gustaría que fuera.

· Todo lo que has intentado para sentirte mejor no ha dado resultado.

· Quieres potenciar o trabajar en profundidad algún aspecto de tu vida.

¿Qué puedo conseguir haciendo terapia?

· Sentirte mejor contigo mismo, mejorar la autoestima y el autoconcepto.

· Aprender a relacionarte con el dolor y el sufrimiento de una manera diferente.

· Potenciar lo verdaderamente importante y valioso en tu vida.

· Cambiar hábitos que te perjudican o debilitan.

· Dejar de luchar y empezar a vivir.

· En definitiva, conseguir una vida más significativa independientemente de lo que haya en ella.

*Para poder beneficiarte al 100% de un proceso terapéutico es muy importante que tengas metas realistas sobre la terapia, seas honesto contigo mismo, te observes sin juzgarte, te dispongas a hacer cambios que mejorarán tu vida y que quieras flexibilizarte y aprender a aceptar la vida tal y como es.

Abre esa puerta…

Dicho esto, te animo a conocerme, a informarte, a preguntarte qué quieres hacer contigo y a darte el mejor regalo que te puedes hacer a ti mismo…